Hola amigos y amigas,
Septiembre se sintió como un mes de pequeños movimientos. No necesariamente grandes cambios o acontecimientos dramáticos, sino pequeños pasos —literalmente, en algunos casos— hacia sentirme más conectada con mi cuerpo, con Wellington y con esta nueva etapa de mi vida en Nueva Zelanda.
También fue un mes de cultura, de descubrir cosas nuevas por la ciudad, de comida rica, de preparar mi ceremonia de ciudadanía y, por supuesto, de perseguir abejas. 🐝
🌏 Cultura, matcha y muchas cosas que descubrir
Este mes tuve la oportunidad de ir a un evento de cultura coreana, que fue una bonita excusa para acercarme un poquito más a otra cultura asiática que forma parte del paisaje de Wellington.
También estuve explorando algunos de los nuevos cafés que han abierto por la ciudad. Últimamente me ha dado por probar más matcha y hojicha, y septiembre tuvo bastante de eso. 🍵
Probé matcha en Sketchbook y también encontré un pequeño café japonés cerca de Haere Mai. Me gusta mucho esa sensación de descubrir lugares nuevos que están relativamente cerca de casa pero que hacen que una caminata cualquiera se sienta como una pequeña salida.
Y hablando de cultura asiática, este mes también celebramos el Mid-Autumn Festival, o Festival del Medio Otoño, con la familia de Jono.
La familia de Jono es de Hong Kong, aunque él nació y creció aquí en Nueva Zelanda, así que para mí ha sido bonito ir conociendo algunas de las tradiciones de su familia.
Su mamá nos regaló unos moon cakes, los famosos pastelitos del Festival del Medio Otoño. 🌕🥮
El festival tradicionalmente se celebra alrededor de la luna llena del octavo mes del calendario lunar y está asociado con reuniones familiares, gratitud y la idea de celebrar la cosecha. La luna llena tiene un simbolismo importante porque representa plenitud y unión familiar.
Los moon cakes también tienen mucho significado. Su forma redonda representa la luna llena y, simbólicamente, la reunión y unión de la familia. Así que comerlos durante el festival no es solamente comer un postre rico —aunque definitivamente también son eso— sino participar en una tradición que habla de familia, conexión y reunión.
Me pareció especialmente bonito poder compartir esta tradición con la familia de Jono aquí en Wellington.
🌸 Nuevas exposiciones en Te Papa
También aproveché para explorar algunas de las nuevas exposiciones en Te Papa.
Una de ellas tenía flores hechas de papel, que me encantaron porque combinaban arte, paciencia y naturaleza de una manera muy delicada.
También estuve viendo nuevas exposiciones dentro de Mana Whenua, incluyendo Toi Whakairo, relacionada con el arte de la talla Māori, y otra exposición que exploraba las historias y experiencias de mujeres Māori.
Me encanta que trabajar en Te Papa me permita tener este contacto constante con arte, historia y cultura. A veces una piensa que por trabajar en un museo ya debe haberlo visto todo, pero Wellington siempre parece encontrar otra manera de recordarme que todavía hay muchísimo por descubrir.
🐝 Bee in the City
Y hablando de explorar Wellington…
Este mes me embarqué oficialmente en una misión:
encontrar las 50 abejas 🐝
Bee in the City trajo 50 esculturas de abejas repartidas por diferentes lugares de Wellington, y decidí intentar coleccionarlas todas.
Lo que empezó como una actividad divertida terminó siendo también una manera bastante efectiva de obligarme a caminar más.
De repente tenía una excusa para recorrer una parte de la ciudad que normalmente no habría visitado. Caminaba hasta encontrar una abeja, después otra, y luego otra más.
Y creo que esto me ha ayudado a cambiar un poquito mi manera de pensar sobre el movimiento.
🚶♀️ Volver a moverme
Últimamente estoy intentando incrementar mis pasos y simplemente moverme más.
Mi primer objetivo no es convertirme en una persona súper fitness ni hacer entrenamientos intensos todos los días. Por ahora quiero algo mucho más básico: caminar, moverme y acostumbrar nuevamente a mi cuerpo a estar activo.
Después quiero empezar a aumentar mi PAI en la aplicación Zepp Life —el indicador que utiliza para medir actividades que elevan mi ritmo cardíaco— y también quiero desarrollar el hábito de estirarme y hacer ejercicios que ayuden a mi alineamiento y postura todos los días.
Esta última parte es especialmente importante para mí.
Durante mucho tiempo mi patrón era esperar a que me doliera el cuerpo para estirarme o hacer ejercicios. Es decir, reaccionar al dolor en lugar de hacer algo para prevenirlo.
Y quiero intentar romper ese ciclo.
Después de mi lesión, hacer ejercicio no siempre es solamente una cuestión física. El dolor también me recuerda emocionalmente el trauma de haberme lesionado. A veces empezar a moverme hace que aparezca ese miedo de “¿y si vuelve a doler?” y eso puede hacer que deje de hacerlo.
Entonces termino moviéndome menos, tengo más dolor y vuelvo a tener todavía más miedo de moverme.
Un círculo bastante frustrante.
Por eso este mes también empecé a utilizar cannabis medicinal para ayudarme a manejar el dolor mientras sigo trabajando y, poco a poco, intento recuperar más movimiento y actividad fuera del trabajo.
Mi intención no es utilizarlo como sustituto del ejercicio, sino como una herramienta para poder manejar mejor el dolor mientras reconstruyo poco a poco mi relación con el movimiento.
Mi nuevo trabajo como Cruise Ship Host en CentrePort también me dio un pequeño empujón en esta dirección. Como parte del proceso tuve que hacer un fitness test y, durante una de las pruebas de cardio, mi ritmo cardíaco subió bastante rápido. La doctora incluso pareció un poco preocupada —aunque personalmente creo que quizá exageró un poquito— y eso me hizo pensar más seriamente en mi condición cardiovascular.
Así que ahora tengo otro pequeño objetivo: mejorar gradualmente mi capacidad cardiovascular y mi PAI.
También espero que moverme más y mejorar mi circulación ayude a que mis músculos estén menos tensos y rígidos.
No quiero que esto se convierta en otra cosa que me haga sentir culpable por no hacer suficiente.
Quiero aprender a verlo como cuidar de mi cuerpo antes de que me obligue a cuidarlo porque algo duele.
Un paso a la vez.
🎪 Un poquito de circo
También me había inscrito a unas clases de circo en Circus Hub en Newtown.
Tenía muchas ganas de probarlas porque siempre me ha gustado la idea de combinar movimiento, juego, expresión y performance.
Desafortunadamente, las clases terminaron cancelándose porque no hubo suficientes personas inscritas.
Fue un poquito decepcionante, pero supongo que queda en mi lista de cosas que quiero intentar más adelante.
El circo seguirá esperando. 🎪
🇳🇿 El mes en que casi me convertí oficialmente en Kiwi
Y probablemente uno de los acontecimientos más importantes de septiembre fue…
mi ceremonia de ciudadanía.
Bueno.
Casi.
El día de la ceremonia me avisaron que había sido cancelada debido a una tubería rota. 😭
Después de todo el tiempo esperando este momento, preparándome y emocionándome, fue bastante anticlimático recibir un mensaje básicamente diciendo: “No hay ceremonia hoy porque se rompió una tubería.”
Porque aparentemente así funcionan estas cosas.
Pero bueno, en lugar de tomarlo como el final del capítulo, simplemente tuve que volver a agendarla.
Ahora tengo una nueva fecha:
5 de octubre de 2026. 🇳🇿
Y lo curioso es que será apenas dos días después de mi cumpleaños, el 3 de octubre.
Así que parece que octubre va a ser un mes bastante importante.
Cumplir años y convertirme oficialmente en ciudadana neozelandesa prácticamente en la misma semana se siente como una combinación muy simbólica.
🎁 Preparándome para la ceremonia
Este mes también empecé a preparar las cosas para mi ceremonia.
Una de las cosas que más ilusión me hace es que compré un kakahu korowai moderno para usar ese día.
Quería llevar algo que se sintiera especial y que representara el lugar al que estoy llegando después de tantos años viviendo aquí.
Para mí, la ciudadanía no significa dejar atrás México ni cambiar quién soy.
Más bien se siente como reconocer oficialmente que mi vida también pertenece, de alguna manera, a este lugar.
México sigue siendo una parte enorme de mí. Mi familia, mi idioma, mis recuerdos, mi manera de ver el mundo.
Pero Nueva Zelanda también ha sido hogar durante muchos años.
Aquí he vivido etapas muy importantes de mi vida, he conocido personas que amo, he construido una vida con Jono, he trabajado, creado, aprendido, sufrido, sanado y cambiado.
Así que tener la oportunidad de celebrar todo eso con una ceremonia se siente bastante especial.
📸 Mi foto para el pasaporte neozelandés
Y como parte de todo este proceso también empecé a tramitar mi pasaporte neozelandés.
Para la foto decidí hacer algo que me pareció divertido: recrear un poquito la foto de mi pasaporte mexicano.
En aquella foto llevaba labial rojo y bastante maquillaje, un look que ya no uso tanto desde que me mudé a Nueva Zelanda y, especialmente, desde los años del COVID y la época de las mascarillas.
Así que fue un pequeño viaje en el tiempo.
Una versión más joven de mí con su labial rojo…
y la versión actual, a punto de tener un segundo pasaporte.
Me gusta pensar que ambas fotos cuentan parte de la misma historia.
🌱 Pequeños pasos
Creo que esa fue la sensación general de septiembre.
No siento que haya “resuelto” todo.
Todavía estoy intentando entender cómo mover mi cuerpo sin miedo, cómo hacer ejercicio sin convertirlo en una obligación, cómo cuidar mi postura antes de que aparezca el dolor, cómo construir una rutina que realmente pueda mantener.
Todavía estoy buscando trabajo y descubriendo qué tipo de vida profesional quiero construir.
Todavía estoy esperando mi ceremonia de ciudadanía.
Todavía tengo abejas que encontrar.
Pero sí siento que estoy avanzando.
Quizá no siempre de la manera más espectacular.
A veces avanzar significa caminar unas cuantas cuadras por Wellington buscando una abeja amarilla.
A veces significa probar un nuevo café y tomar un matcha.
A veces significa comer un moon cake con la familia.
A veces significa estirarme aunque no me duela nada.
Y a veces significa simplemente volver a intentarlo después de que algo no salió como esperaba.
Septiembre me recordó que los pequeños movimientos también cuentan.
Y quizá eso es exactamente lo que necesito ahora:
no correr hacia la siguiente versión de mi vida,
sino seguir dando pequeños pasos hacia ella. 🌱
🐝🌙🇳🇿
This post may contain affiliate links which means I may receive a commission should you choose to sign up for a program or make a purchase using my links. It’s ok, I will only recommend products that I have personally used or care for – I love all of these products, and you will too! Learn more on my Private Policy page.





